AROME, de la costa francesa a las islas

Los modelos globales no ven lo que una costa o una isla le hace al viento: AROME, de Météo-France, sí, a 1,3 km en Francia y 2,5 km en ultramar.

Cerca de tierra, el viento rara vez es el del mar abierto. La brisa marina entra a lo largo de una costa por la tarde, el mistral se acelera al salir del valle del Ródano, el alisio se desvía alrededor de un cabo y muere al socaire de una isla alta. Un modelo global no ve nada de eso: su ruta atraviesa una zona de sombra de viento como si fuera mar abierto, o no ve la racha al final de un canal.

El modelo fino de Météo-France, AROME, calcula estos efectos: a 1,3 km alrededor de Francia, con una nueva pasada cada tres horas, y a 2,5 km sobre cinco zonas de ultramar, hora a hora durante unos dos días. Una travesía cuya salida y destino estén ambos dentro de una de sus zonas obtiene una ruta AROME junto a las de los modelos globales, y cerca de tierra a menudo es la ruta que hay que seguir de cerca.

Alrededor de Francia, su zona va del sur del mar del Norte y la Mancha a las Baleares, Cerdeña y el oeste de Italia, con el golfo de Vizcaya y el Atlántico hasta más allá de Irlanda. En ultramar cubre cinco zonas de navegación: las Antillas, de La Española hasta bastante al este de Barbados; la Guayana Francesa; el suroeste del océano Índico, del canal de Mozambique a Rodrigues, con Reunión, Mauricio y Mayotte; Nueva Caledonia y casi todo Vanuatu; y la Polinesia Francesa, de las islas de la Sociedad a las Tuamotu occidentales y las Australes, salvo Rapa.

Tome la travesía de Guadalupe a Martinica pasando por Dominica. Las rutas de los modelos globales, ciegas al socaire de la isla, navegan más afuera; la de AROME se mantiene pegada a Dominica y va a motor donde ve morir el viento. Antes de salir, sabe que bajo la isla le espera una calma y cuántas horas de motor le costará: lo bastante para revisar el gasóleo, o para elegir otra hora de salida.

Mapa de Guadalupe a Martinica pasando por Dominica: la ruta AROME discurre pegada a la costa de sotavento de Dominica, a motor en algunos tramos, y las rutas de los modelos globales más mar adentro.
De Guadalupe a Martinica: la ruta de AROME se mantiene pegada a Dominica, a motor donde ve morir el viento, mientras las rutas de los modelos globales navegan más afuera.

Sus dos días sirven para una salida de un día, una navegación costera o un salto de isla en isla, no para una travesía oceánica: más allá, los modelos globales ven más lejos, y los grandes sistemas meteorológicos entran en AROME por sus bordes desde un modelo global, adelantados o retrasados tal como vengan de él. Los dos extremos deben estar dentro de una misma zona: una travesía del Atlántico hacia las Antillas no obtiene ruta AROME, ni tampoco una recalada en las Marquesas o las Gambier, que ninguna zona cubre. Y bajo una turbonada, las rachas pueden soplar mucho más fuerte que su viento medio.

Fuentes

  1. Los modelos de previsión meteorológica, Météo-France (en francés)
  2. The AROME-France convective-scale operational model, Y. Seity et al., Monthly Weather Review, 2011
  3. El modelo AROME de ultramar, Météo-France, 2017 (en francés)

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